
Sony inició su aventura en solitario con la gama Xperia, y el Xperia S es uno de los mejores Android que podemos encontrar en el mercado actual.
El Sony Xperia S tiene una pantalla de 4,3 pulgadas y un magnífico diseño distinto a otros smartphones. A simple vista, llama la atención una barra de metacrilato en la parte inferior que, curiosamente, cambia de color en caso de haber alguna notificación.
El rendimiento no es el mejor teniendo en cuenta el del gran Samsung Galaxy S III, pero complace a muchos usuarios con su procesador Qualcomm de doble núcleo a 1,5 GHz, su autonomía de 1.750 mAh y sus conexiones Micro HDMI, Bluetooth 2.1, NFC y USB OTG.
Su sistema operativo es Android en su versión 2.3.7 (la que venía nativa en el Galaxy S II) y pesa tan solo 114 gramos.